CON EL TRABAJO EN CONJUNTO de Club Rotario Internacional, Club Rotario Ensenada Centenaria y HGE, se lleva a cabo el programa de Fundación “Mil Sonrisas”
ENSENADA.- Con 23 años trabajando en benefi cio de niños con labio leporino y paladar hendido, el Club Rotario Internacional y Ensenada Centenaria han apoyado a un aproximado de mil 500 pacientes atendidos en esta ciudad, con su programa “Mil Sonrisas”, indicó el presidente de dicha fundación en Estados Unidos, Mark McAnelly.
El trabajo en equipo de ambos clubs y el Hospital General de Ensenada (HGE), ha sido fundamental, ya que de no contar con las instalaciones medicas adecuadas, dicho programa fuera solo un sueño y dejaría a miles de niños y a sus familias sin una sonrisa. El presidente del Club Rotario Internacional comentó que, desea implementar un plan de trabajo a cinco años, en realizar dos días consecutivos de la clínica operaciones a niños con labio leporino y paladar hendido, así como el conseguir un mayor número de voluntarios para dicho programa.
Actualmente el programa de ”Mil Sonrisas” cuenta con la participación de 100 a 150 voluntarios, entre cirujanos, enfermeras y personal de ofi cina para realizar los expedientes clínicos, de tal forma que los interesados en apoyar localmente lo pueden hacer, acercándose a Club Rotario Ensenada Centenaria y cumpliendo con los requisitos médicos para las intervenciones quirúrgicas.
Mark McAnelly dijo que, la organización de Club Rotario Internacional, esta comprometida con la calidad y el servicio médico que les brinda a los pequeños con dicho padecimiento físico, siendo febrero el mes más adecuado para realizar las operaciones y contar con la mayoría de su personal de trabajo. El altruismo de los rotarios, no se basa en la cantidad de niños a operar, sino el brindarles calidad en el tratamiento de su problema, comprometidos con su trabajo, recibiendo como pago una bella sonrisa de los pequeños que acuden a su programa.
Las intervenciones quirúrgicas son realizadas con los métodos más sofi sticados, por lo que las cirugías son iguales a las que se llevan a cabo en Estados Unidos, de igual forma la colocación de aparatos bucales son los más nuevos en el mercado. En la primera clínica del año, se atendieron un aproximado de 80 niños, en revisión médica, donde les dieron seguimiento a su tratamiento, en ortodoncia y auditivo, participando cerca de 90 personas de equipo de trabajo.
VIAJANDO DESDE LEJOS
Jesús Ignacio Bojorquez Llanes de un año de edad, junto a su mamá María del Rosario Llano Miranda de 20 años y originarios de Guasave, Sinaloa viajaron a Ensenada para la operación de labio leporino y paladar hendido del pequeño.
Después de 5 fallidas cirugías en el Instituto del Seguro Social (IMSS), el pequeño Jesús, busca una nueva esperanza para solucionar su problema, por lo que su mamá se encuentra contenta por la información y el trato que recibió por parte del Club Rotario Ensenada Centenaria al llegar a la ciudad.
Jesús fue el segundo pequeño en turno para las intervenciones, a las 10:30 horas ingresó al quirófano, en donde el primer paso a seguir es el cierre del labio, de tal forma que será reprogramado para la segunda clínica.
María del Rosario, quien es madre por primera vez, se sintió aliviada tras conocer el programa altruista de los rotarios, de tal forma que acudió a ellos al ser publicada una nota periodística de dicho evento en Ensenada, recibiendo ayuda por parte del Club Rotario en Sinaloa, quienes le pagaron todos los gastos de viaje.
La primer preocupación de María al llegar a Ensenada fue, el no encontrar alojamiento, ya que el albergue San Vicente se encuentra en remodelación y no los podían recibir, de tal forma que los integrantes del Club consiguieron consiguieron hospedaje por un día de estancia en la ciudad.
UNA MAMÁ EJEMPLAR
Desde que llego a su vida la pequeña María Díaz Vega, Petra ha viajado al lado de su hija durante 6 años a Ensenada para recibir atención médica que ofrece la Fundación Mil Sonrisas, obteniendo de ella grandes benefi - cios como el escuchar la dulce voz de María cuando le dice “Ya no lloro mami”.
Petra Díaz Vega es maestra de nivel secundaria, es madre de dos pequeños ensenadenses que se encontraban en el albergue del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), y por quienes ha entregado todo de sí, viajando desde Navojoa, Sonora, 24 horas de camino en camión con su hija cada vez más recuperada de labio leporino y paladar hendido. Petra se enteró del programa altruista, por la madre superiora del albergue, quien le dijo que acudiera a las clínicas médicas que ofrecía el Club Rotario Internacional y Ensenada Centenaria, por lo que se encuentra agradecida por el trato que ha recibido ella y su hija durante los últimos 6 años en el programa. El próximo 17 de abril, María cumplirá 7 años de edad y seguirá viajando a Ensenada para continuar con su tratamiento médico que le brinda Fundación Mil Sonrisas, regalando a El Mexicano una hermosa sonrisa y la frase “sigo yo”, tras ser anunciado por una de las enfermeras que saldría el pequeño Jesús del quirófano.
La pequeña María ya se esta familiarizada con los médicos y enfermeras de la Fundación, por lo que cada vez los viajes a Ensenada para sus cirugías son menos dolorosos, pero obtienen grandes benefi cios. En su primera cirugía de paladar, María al ver a su mamá se soltó en llanto provocando el desprendimiento del obturador y sufrió hemorragia, Petra se desmayo, por lo que ahora lo cuenta con una gran sonrisa y como una anécdota graciosa al decir “Los médicos no sabían a quien atender primero, si a mí o a mi hija”. (aim)
